Nos alojamos en la habitación de Rincón, que era enorme, ¡no vimos ninguna de las otras habitaciones, pero lo que vimos de el edificio era precioso. Kathleen era encantadora, sin ser excesivamente caras. Teníamos una cocina totalmente equipada en la habitación, platos, tazas, sartenes, café, té, toda la comida del desayuno. así que podíamos comer en la mesa de nuestros...
Más
- Administre la ficha de su perfil
