Se encuentra fuera del P.N.Tarangire, pero tiene unas vistas al mismo espectaculares. Por las noches , para desplazarnos de las habitaciones al restaurante o a la recepción, siempre nos acompaña un Masaï. El personal muy atento y servicial. Desde la piscina o el restaurante pudimos ver un amanecer espectacular. Las comidas y el desayunos muy buenos, Las habitaciones muy amplias...
Más
