Al principio creía que nos habíamos equivocado de hotel, cuando llegamos con dos niños, de uno y cuatro años respectivamente. Todo parecía lujoso, cálido, demasiado tranquilo; y así era. Pero todo el personal, especialmente los dueños, y los incomparables Francesco y Leonardo, nos hicieron sentir como en casa desde el principio, siempre amables, siempre ofreciendo una sonrisa. Nos ayudaron en...
Más
- Zuccari Hotel Montefalco
