Llegamos y nos encontramos un follón de obras enfrente del edificio. Habíamos reservado una habitación de fumadores y nos pusieron en una de no fumadores, una vez que entramos pedimos que nos cambiaran y lo hicieron, pero la habitación olía fatal. Hay maneras de limpiar y tratar el olor a tabaco y ellos no lo hacían. La pintura se desconchaba...
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