Un hotel muy bonito para descansar, no es muy céntrico pero tomando tu tiempo, llegas caminando a los principales atractivos. La dueña, Sarita, muy amable. Nos ofrecieron servicio de taxi que conocían (muy puntuales y amables), además de la opción de un desayuno muy rico por 50 pesitos, también nos recomendaron una opción para comer cerca del lugar. Fui con...
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