Estuvimos hace un tiempo, pero, todavía recordamos con gran nostalgia lo agradable que nos resultó la estancia en este hotel. Las habitaciones son acogedoras, con una decoración muy rústica pero confortable, y la zona habilitada como salón invita a la tertulia, a la lectura o a jugar una partida de cartas con los niños. Es un buen punto de partida...
Más
- Administre la ficha de su perfil
