La gente que trabajaba en el Stelia Mare son maravillosos. Nos sentimos como si estuviéramos familia haciéndonos el final del viaje. Cada vez que salíamos del hotel, los encargados de hotel, Georgia o Pantelis, nos pidió si necesitábamos recomendaciones, explicaciones sobre cómo llegar a sitios, o cualquier otra cosa. Abrazarse y que decía un buen-: adiós a Georgia en el...
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