El Hotel está en el centro de Altafulla. El quiosco antiguo es precioso, asimismo el hotel. Nuestra habitación tenía una ventana grande que daba a la placita. Se veía la iglesia y la pequeña plaza, típica de un pueblo medioeval. Realmente precioso, también el silencio que nos rodeaba. Lo aconsejamos sin duda alguna.
Además la habitación era limpia y muy...
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