Nos hospedamos en Villa Ithaca y conocimos a Jeremy y a Sofi, que son unos anfitriones espléndidos. Teníamos el lugar para nosotros solos. Había vino y cerveza que pagamos mediante un "sistema de honor". La piscina era una joya que brillaba con el sol. Jeremy me recomendó TED en internet, y el desayuno de Sofi era divino y delicioso. Sé...
Más
