Este hotel me lo recomendó un bar local cuando estuvimos en en la zona. Es un antiguo convento, bellamente decorado lleno de arte moderno Nuestra habitación era grande, las camas cómodas bien surtida con edredones y almohadas esponjosas. Había una piscina de la piscina y un desayuno encantador nos ofrecieron en la mañana. Está a un corto paseo a pie...
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