Es un hotel con mucho encanto, en primera linea de mar. La playa de delante es de rocas, por lo que aconsejo llevar unas zapatillas para nadar, pues hay bastantes erizos de mar. Nos dieron una habitación mejor que la que habíamos reservado. Las habitaciones son muy correctas. El único pero es que no puedes dejar el aire acondicionado encendido...
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- Boutique Hotel Gradac
