hilary y Peter fueron estupendos anfitriones cálidos, que dejó que desee para nada. El alojamiento era de primera clase y muy lujoso.
El desayuno era algo fuera de este mundo y duró hasta la hora de la cena.
Hay mucho que explorar, sin duda volveremos y reservaremos Mount St Paul. Recomendaría el Monte St Paul Estate a cualquiera que quiera...
Más
