Randall y Leti son encantadores y se aseguraran que tu estancia allí sea perfecta. Llegamos de casualidad y ahora es el mejor recuerdo que guardamos de aquellas tierras; Eric y Montse, un ibizenco y una Barcelonesa que regentan un restaurante no muy alejado (sabor español) nos lo recomendaron y fué la mejor elección.
Ideal si vais en vehículo propio. Habitaciones...
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