Recientemente nos alojamos en el hotel Taj pero comimos en Jolins en reiteradas ocasiones. La comida era siempre espectacular en particular la langosta, que siempre estaba muy bien presentado. Las instalaciones estaban limpias y ordenadas, y nos hicieron sentir bienvenidos. En conjunto una experiencia excelente que no podemos esperar a repetir el próximo año.
