Ayer día de los Padres cometimos el error de ir a almorzar al restaurante CASTROPOL. Fue realmente una amarge experiencia. Se come en unas circunstancias de promiscuidad tremenda, todas las mesas unas arriba de la otra, pésima climatización, pésimo el estado interior de la instalación, ruido intenso por parte de comensales y camareros y la comida extremadamente cara para la...
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