El restaurante no es muy grande, lo que permite un trato acogedor y directo.
la carta, variada, escrita en una pizarra, la va "contando" el chef, a la par que explica los diferentes platos.
El carpaccio de pescado y langosta ... Extraordinario!. la ensalada mediterranea, ensalada de salmon, lomo de bonito a la pimienta, el arroz pilaf con cordero, etc....
Más
