Mi novio y yo pasamos la noche de fin de año en Bushbar, el bar y restaurante del hotel Geejam. Es un verdadero paraíso. Que suerte haberlo encontrado a ultima hora para pasar la noche vieja.
Lastimosamente no pudimos quedar nos en el hotel para dormir, pero el terreno entero es una maravilla. Sin disturbar el paisaje natural, los dueños...
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