Restaurante de ambiente "local" a 20-30 min andando, desde zonas turísticas (Catedral de San Pablo o Tate Modern). De carta no muy extensa pero suficiente y original. Trato agradable. Dadas las dimensiones, es obligatorio reservar (al menos en fin de semana) pues estaba lleno. Puedes tomar un cocktail/cerveza mientras esperas, aunque no nos hicieron esperar mucho. Precio: 25-30 libras/persona.
