La primera vez que visité Kinara dejé el lugar con una sensación de satisfacción y con ganas de otra oportunidad de volver.
Había estado meses hasta Miércoles 24 de abril, cuando mi novia y yo decidimos cenar allí. No solemos comer mucho, así que pedimos lo que sabíamos que comer, pero aparentemente la camarera no estaba contento de eso. No...
Más
