Como todas las Navidades, mi familia encarga una pularda guisada en este restaurante para Nochebuena. No es barato, pero es verdad que el guiso es estupendo. Cuando fui a recoger el encargo, estando embarazada de 4 meses, la dueña se negó a que pagase con tarjeta. Es más, me dijeron que no me podía llevar la pularda a menos que...
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