Decoración elegante y platos originales con un precio aceptable a dos pasos de los Museos Vaticanos, es la calle que está enfrente de la entrada. Aunque nosotros fuimos por la noche porque nuestro hotel estaba en la zona. Cenamos allí dos noches y la dueña estuvo muy atenta y encantadora explicandonos, medio en inglés medio en italiano los platos que...
Más
