Atencion amabilisima,el local muy pequeño,estabamos bastante apretados,lo mejor es estar en la terraza disfrutando del paisaje, pero hacia demasiado frio.Tomamos pasta y rissoto,muy bueno aunque las raciones escasas.Tomamos un vino blanco del Alto Adige,correcto,por precio(20 €) era el unico que estaba a nuestro alcance,porque los demas eran carisimos(como es normal en Italia).De las tartas se habia hablado muy bien en...
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