Cafetería acojedora con una ámplia carta de tes verdes y negros servidos en gran cantidad y unos pasteles riquísimos (escogimos el de zanahoría con nueces y las galletas venecianas). No es barato (7-8? por te y trozo de pastel) pero... en Venecia nada es barato! Lo lleban una pareja de unos 60 años que hablan inglés. Aunque no lo probamos,...
Más
