Por fuera parece otro puesto mas en el que te venden pizzas baratas orientado al turista pero cual es la sorpresa...paseando por la zona coincidió que pasamos por delante y salio un olor...delicioso y en ese mismo instante decidimos que queriamos ir a comer ahi despues de caminar toda la mañana.
Cuando entramos nos atendio Stefano el dueño y artifice...
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