Gracias a una de las opiniones llegué a este maravilloso lugar, donde nos atendió Pedro. Fue una noche del 8 de abril y pasamos una velada inolvidable, con una comida de calidad y una atención excelente. Nuestra plato estrella fue la Cataplana, pero en general desde el vino al postre disfrutamos sin parar. Volveremos y recomendamos!
