Un sitio pequeño, acogedor, y muy bien situado, justo al lado del Castelo de Sam Jorge. Hay pocas mesas, y nosotros fuímos a comer. No había problemas, aunque era un lunes, seguramente en fin de semana habrá más gente, y para cenar hay que reservar según nos avisaron en el local.
La comida es muy buena con productos frescos (pedimos...
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