Llegamos a este restaurante por casualidad. Se veía bien por fuera, había gente, pero nada especial. Cuando dijimos que ibamos a cenar, nos hicieron entrar y caminar por unos pasillas hasta que llegamos a una habitación completamente decorada con figuras helénicas tan impresionantes que parecían originales. Fue un placer a la vista. El mozo que nos atendió nos habló en...
Más
