Vecino a Monastiri, es un poco más elitísta quizas por que abunda el pescado y todos sabemos que cuesta mas una lubina que un bistec, pero como cada bolsillo lo administra el propietario solo puedo añadir que no es un lugar que engañe al turista. Su servicio es eficiente, aunque siempre hay una oveja negra, la calidad corresponde al precio...
Más
