El ambiente es muy bonito y romántico, a partir de las 17:00 hay un señor que toca el piano, pero bajito así que puedes seguir charlando con tranquilidad. Me esperaba un poco más de las tartas, algo más artesanal, pero están buenas. Como precio tampoco está mal, pogué 10 euros por un trozo de sacher y un wiener Eiscafe (un...
Más
