LLegamos a cenar sin reserva, un miércoles, con nuestra hija de 7 año.Hacía solo 3 días que habiamos llegado a Australia y mi hija tenia un jet lag importante. Pedimos una mesa y nos dijeron que unos pocos minutos nos ubicaban. Pasó me día hora y nadie nos avisaba, nuestra hija comenzo a dormirse, insistimos y despues de 10 minutos...
Más
