El restaurante era un corto paseo desde el hotel Mercure donde estábamos alojados. Visitamos un martes por la noche y, aunque estaba bastante concurrida que recibimos una mesa sin hacer una reserva para dos. Pedimos el banquete es de 45 dólares, que era una gran relación calidad-precio y llegamos a degustar una amplia selección de comida por entrantes, sopas, platos...
Más
