Una carta refinada con toques de fusion eruopea-vietnamita, muy Buena presentacion, buenos tragos, buena atencion. delicioso pan y mantequilla con hierbas y especies. El ambiente muy agradable, aunque en la terraza era inevitable ser atacado por los mosquitos. Disfrutamos mucho del Blue Lagoon, uno de los mejores restaurants de Luang Prabang.
