Si viajas con niños pequeños, las pizzas te persiguen y en Meloncino están deliciosas, combinaciones raras con pasta delgada, el restaurante esta escondido en el segundo piso, asi que no sera de lo primero que ves, al llegar a Waterfront. De las mejores pizzas que comimos. El servicio excelente, los meseros simpáticos y bromistas.
