Hemos estado en Yamas dos veces.
Una vez para una fiesta de despedida y otra vez porque lo disfrutamos mucho la primera vez.
¡nos encantó! En primer lugar, el propietario, es una auténtica delicia. Él llena todo el lugar con buen ánimo y fiesta. Los mensajes están escritas en las paredes, tales como "Despedida" a quien el huésped o "feliz...
Más
