Hace años que visito Trujillo con ocasión de la Feria del queso y siempre como un día en la Troya, por seguir la tradición. Pero desde que murió la dueña que le daba nombre al restaurante, éste ha ido a menos. Este año cenamos, y se repitió el menú habitual: una tortilla, pero sin hacer y sosa, la ensalada y...
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