Llegamos al restaurante y de inmediato notado que no sólo mis niños pero una mujer joven enfrente de la nuestra no aceptaban de sus abrigos. Le pregunté a la camarera si ella podría subir la calefacción y me dijo que era el más alto que se podía ir. Otro caballero de junto y nos dijo que esto era un edificio...
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