encontramos este restaurante sólo por casualidad en nuestra última noche en Seattle. Bueno, puedo decir que me sorprendió el restaurante parece mucho desde el exterior, pero cuando entramos en esto cambió. Nos nos condujeron, dado los menús, y nos traían agua.
Me preguntó Lily (nuestra camarera) lo que ella lo recomendaría y después de tener lo que ella primero sugirió...
Más
