Hemos estado yendo a Ovacik durante muchos años y nunca dejamos de visitar esta pequeña joya de restaurante al menos 3 veces durante nuestras vacaciones. A veces nos pop para una cerveza y unas patatas fritas y ensalada a la hora del almuerzo pero lo mejor de todo es el kilo de chuletas! El restaurante es muy rústico, encantador y...
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