Hotel con vestigios de señorial, Aún con ciertas ínfulas de establecimiento elitista de la zona. Decir que las habitaciones son enormes, pero con las camas ya algo ajdas por el paso de huéspedes. Lo bueno que tiene el precio de la habitación es las actividades incluidas ya que tienes el spa y acceso a sala de billar y de deportes sin ningún tipo de suplemento mas. Perfecto porque dejan entrar mascotas, pero no recomendable si se es alérgico a ellas ya que todas los suelos son de moqueta. Jardines enormes para el descanso y dar un buen paseo con la tranquilidad de la poca afluencia del lugar. Lo mejor a señalar es el desayuno que incluye el precio. Un buffet muy variado y renovándose cada poco tiempo lo que hace que todo esté en su punto.
No apostaba mucho por este hotel pero la verdad que cuando llegamos el entorno nos sorprendió ya que esta dentro de un parque natural y si te gusta la tranquilidad es ideal. Hay caminos, lagos y vegetación por todas partes. El hotel parece algo antiguo pero es bastante acogedor y las habitaciones son grandes. Si tuviera que decir algo malo, la cena algunas noches estaba regular.
El hotel es muy bonito. Parece sacado de una película de época en un balneario. Quizá la única pega es algunas zonas necesitarían rehabilitación. La habitación familiar muy amplia con dos partes separadas. Y el parque es increíble. Bicis gratis en el hotel y barco de pedales en el lago con cafetería/bar para tomar algo. Para volver seguro
Es un precioso complejo rodeado por naturaleza y exquisitos construcciones de época. Me sorprendió que solo dejaran estar 15 minutos escasos en sus aguas termales. No me parece apropiado. El emblema de club Rotary enmarcaba la puerta del edificio.
Hemos ido el fin de semana con familia y amigos. Ya empezamos mal nada más llegar...... nos dieron las habitaciones a las 5 de la tarde porque no las tenían listas..... mientra estuvimos esperando fuimos a las termas para hacer un poco de tiempo y cuál fue nuestra sorpresa cuando nos dijeron que a las Termas sólo se podría entrar si eras mayor de 16 años y solamente con un tratamiento pagado. Osea que nos hemos quedado fuera de las termas y sin que los niños pudiesen disfrutar de ellas. El hotel tiene un aspecto antiguo y dejado. Hemos cogido cuatro dormitorios y tres de ellos no tenían nevera de cortesía por si querías dejar algún refrigerio o tomarte algo en la habitación. Se las hemos pedido y nos dijeron que no tenían y que no se podían poner. El aire acondicionado en dos de las habitaciones no funcionaba. Las camas supletorias eran como tablas con una colchoneta de unos 5 centímetros de espesor e incomodísimas. La piscina exterior destiñe de azul si tocas las paredes. El buffet del desayuno un desastre; muy mala atención y cuando se termina van las cosas tardaban un montón de tiempo en reponer las; y muy poca variedad. Cuando nos hicieron la habitación al día siguiente no vaciaron las papeleras y no repusieron las toallas. Vamos que no repetimos ni de coña. …
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