El arreglo de edificio es precioso. No falta detalle. Fruta a disposición de los huéspedes asi como surtido de infusiones y cafe. Salón acogedor con chimenea encendida. El desayuno es bueno. Los baños muy sencillos asi como las habitaciones. Aunque no tiene restaurante el cercano buffet de Mo ofrece un excelente menú a 12 €
Genial, hemos estado el 8 y 9 de abril, en los dos apartamentos que tienen, genial, a las niñas les ha encantado, hemos estado 5 en un apartamento, camas muy amplias para familias numerosas, el sitio es entrañable, con encanto, la antigua cantina de la estación de Beira, en los alrededores hay burros, y caminar por la via del tren sin peligro es divertido. Eduardo es encantador, nos hemos sentido como en casa, el os ayudará con las visitas turísticas. Lo recomiendo, también para ir con amigos y en pareja, tranquilidad absoluta en la zona.
La mejor manera de viajar es sentir( A melhor manera de viajar é sentir)” El espacio original es ya en sí mismo una razón para elegir este alojamiento lleno de encanto . Aunque se han mantenido la mayor parte de los elementos originales en la restauración se ha buscado actualizar y añadir comodidad al establecimiento original que servía de restaurante y de hospedaje en la antigua estación Beira-Marvao, En este sentido he de decir nuestra habitación resultó enormemente confortable: la calefacción funcionaba muy bien y la cama era magnífica . La sala de desayuno y de estar es uno de los espacios más hermosos:conserva el artesonado de madera y los azulejos originales al que se añade el carácter que le dan las sillas y mesas antiguas .En los tres días que estuvimos el desayuno fue magnífico : con productos regionales y digno de un establecimiento de muy superior categoría , siempre bajo el atento cuidado de Lenny y Eduardo. La amabilidad y disponibilidad de ambos son sin duda uno de los puntos fuertes de este alojamiento: atentos a cualquier necesidad del viajero . No olvidaremos su conversación y sus atenciones Al final de la experiencia del viaje queda el calor humano . Robándole los versos a Pessoa( incluyendo el propio título de esta crítica): Viajar assim é viagem. Mas faço-o sem ter de meu Mais que o sonho da passagem. O resto é só terra e céu. Paz y Benito…
Buscando alojamiento descubrí esta opción y es 100% recomendable e incluso yo tengo la seguridad de que volveré , dormir en una estación de tren restaurada con tanto mimo y gusto no tiene precio , el desayuno bueno y variado, las habitaciones limpias y cuidadas y un salón común con chimenea y opción a probar los vinos del lugar y juegos de mesa a disposición de los clientes,conocí a la gestora o propietaria y me resultó un sol de mujer, agradable y cercana.GRACIAS
La casa es una delicia, pues es una antigua estación. Las habitaciones, estan limpias, si estan menos de tres noches no te las hacen ni te las limpian. Tienen una cama de matrimonio o dos camas. no tienen armario, en nuestro caso era una escalera antigua con tres perchas. No tiene televisión. El cuarto de baño amplio, te dan jabón de mano y gel/champu para la ducha. Los desayunos son correctos, jamon york, chorizo, queso de barra, pan, bizcochos, mermeladas, mantequilla, zumo de tetrabick, café muy suave y fruta. La chica que nos atendio es muy servicial y agradable. Estuvimos de viernes por la noche hasta el martes por la mañana. A la dueña la vimos el lunes y el martes, parece simpatica. El viernes por la noche nos recibio un hombre que nos dijo que el sábado nos veria para decirnos sitios a visitar, donde comer, y no le volvimos a ver.…
"Yo la elegí con baño compartido y ciertamente no eché de menos el propio porque estaba pegado a la habitación, amplio y muy limpio"Leer la opinión completa
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