Pequeño hotel en el centro de Lisboa, cerca del mar, con mucho encanto. Muy bien decorado y con un excelente servicio. Habitación cómoda y moderna, diferente a las habitaciones normales de otros hoteles, al ser alargada. Desayuno muy bueno. Muy recomendable!!
Hemos estado un finde semana y se destaca por su cuidada decoracion, detallista y vintage. Personal amable y cercano, ubicado en una zona céntrica muy bonita. Aparcamiento en la plaza muy accesible con descuento si eres huésped. Desayuno buffet muy completo y frugal, con opciones a la carta. Volveremos !!!
No quiero excerme en halagos porque el hotel nos encantó. Las única pegas que podríamos es que el baño no tenía bañera, y algún día te puede aptecer darte un baño relajante. También se escuchaba un poco el retumbar de los tranvías, y aunque a mí me suelen molestar bastante los ruidos, estos no se escuchaban mucho y por la noche paraban. El hotel en un edificio antiguo pero remodelado de forma moderna, y la atención de los empleados es estupenda, desde la recepción, camareros y personal de limpieza. El desayuno muy completo con zumo de naranja natural, toritillas y huevos en el momento, salmón, fiambre, bollería, fruta y yogurts (bastante completo). Tienes café gratis en la habitación, y te reponen una botella de agua y agua con gas cada día, además tienes un detalle de bienvenida y otro al dejar la habitación. Nostros al estar más de 3 noches noches nos regalaron una cena el restaurante. El restaurante Delfina, es una buena opción para comer o cenar productos de la tierra.…
Es una lástima que un buen hotel como este, con una muy buena atención del personal hacia los clientes, vea empañada su imagen con un desayuno bufet con un nivel muy bajo, del cual se salva el zumo de naranja natural, el salmón ahumado, y los huevos fritos o revueltos que hacen al momento, pero por el precio que se paga debería haber, como mínimo: Jamón serrano, yogues naturales (enteros, desnatados, sin lactosa, con frutas), leche de soja, fruta variada ( y no solo una macedonia con dos o tres frutas picadas), quesos portugueses ( y no queso loncheado, de barra, de dos tipos y de calidad muy justita.
Un hotel con todos los servicios en un edificio clásico reformado en la zona de moda lisboeta. Muy bien ubicado, con restaurante, parking en la puerta, se llega andando a todos los lugares interesantes de Lisboa.
"Nuestra habitación fue la 16, en el primer piso, daba a la plaza, era grande, con cocina y repetiríamos en ella."Leer la opinión completa
"Aquellas que dan a la plaza seca que está enfrente."Leer la opinión completa
"Mi habitación daba a la plaza."Leer la opinión completa
"habitación con vista a la plaza"Leer la opinión completa
"Las suites son preciosas y muy grandes"Leer la opinión completa
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