En un entorno maravilloso, con vistas a un viñedo y las montañas a lo lejos. Las habitaciones y los pasillos públicos sugieren el convento que fue hace tiempo. Muchas de las habitaciones eran excelentes, pero aparentemente (como pasa a menudo con las habitaciones sencillas) me tocó la peor parte. Nada malo con la habitación en términos de tamaño, comodidad e instalaciones (excepto cafetera), pero no tenía balcón y lo peor fue que daba directamente a otros cuatro balcones. Como el balcón más cercano daba directamente a mi ventana no tuve otra alternativa que pasar todo el tiempo con las cortinas cerradas. El desayuno tipo buffet y la cena eran, sin ser nada especial, totalmente adecuados con una buena elección en la cena especialmente los postres. El servicio de bar estaba bien antes de la cena, pero después fue necesario buscar con frecuencia(o preguntar en recepción)a Un miembro del personal para servir.…
El sitio es tranquilo aunque alejado de una población omportante. Las instalaciones en cuanto a limpieza, decoración y amplitud... muy bien. Puede mejorarse el desayuno. La botella de agua q te ponen en la habitación sale a casi 4€ con el iva..... muy cara!!
Hemos estado 3 dias en esta preciosa Posada de Portugal, celebrando una boda. El lugar es una de esas maravillas que estando tan cerca de España , no conoces. Rodeado de villas y dentro de un Parque Natural precioso. El hotel es un antiguo convento perfectente restaurado. Habitaciones amplias y bien decoradas. Silencioso y estupendas camas. La boda ha sido un exito. Por supuesto tiene capilla y todo se celebró en el hotel. Si teneis oprtunidad , no lo dudeis. En otoño debe ser un espectáculo.
Este hotel (pousada) es maravilloso en cuanto a habitacion, espacios, limpieza confort es magnifico en todo, pero le falta algo... el desyuno es un poco pobre, la cena aunque buena no es tan buena para el precio, me parece que cobran de mas por tan poca esclusividad, en el sentido que la comida no era nada de especia, eso si bien servida y con un trato exclusivo, a destacar tambien que mi reserva era VIP y en las 3 noches que pase alli solo recibi 2 chocolatinas (por persona) hasta el agua que me dejaron la habitacion la cobraron... no veo lo VIP en nada...
Pousada instalada en un antiguo convento, así que la tranquilidad es, para mí, su mejor característica. Puedes dormir con la ventana abierta y la ausencia de ruido es total. No busques bares ni discotecas en el entorno. La comida del restaurante es muy buena. De lo mejor, la atención del personal. En nuestro caso detectaron que estábamos interesados en ir al "Museo del Pan" (Museu Do Pão) a unos 20Km y nos dieron unas entradas para entrar gratis. Tienen piscina de verano y una sala de juegos con billar y futbolín. El único contratiempo es que, imagino que por estar a un índice bajo de ocupación, el bar estaba desantedido.
"La habitacion tenia una vista expectacular (era una superior) con una terraza enorme y muy espaciosa.."Leer la opinión completa
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