Es un edificio antiguo y tiene su encanto pero podría mejorar. Es tranquilo con piscina correcta, bar en la piscina, wifi y jardines agradables. En en centro de Luso ideal para desconectar. El desayuno justo pero bien. Una actualización seria necesaria para ganar muchos puntos.
Acudimos a este hotel, a través de un pack de experiencias que nos habian regalado. Según entras la sensación que percibes es adentrarte en un alojamiento de principios del siglo XX, el olor, los instrumentos, incluso la recepción, todo medido al detalle. Nos recibió la dueña del hotel y a pesar de que no hablaba español ni inglés, procuró que en portugues entendieramos todo aquello que nos quería transmitir, y debo decir que desde luego lo hizo. A parte de ser muy agradable y de explicarnos todo aquello que podiamos ver en Luso procuró que nuestra estancia allí fuera única. Todo está cuidado al detalle y la habitación estaba totalmente renovada. Pasamos una noche allí y a la mañana siguiente nos fuimos, no sin antes disfrutar de un desayuno riquísimo con música de fondo y del cual se preocupaban que en todo momento hubiera productos para todos los comensales. No pudimos disfrutar de la piscina pues preferimos ir al parque del Busaco, pero desde luego puedo decir que hasta el momento es el mejor hotel en el que me he alojado y volvería una y mil veces.....…
Aunque la habitacion se hace algo estrecha y anticuado, el baño muy moderno y la ducha enorme. Muy bien situado. Jardines muy cuidados, la pincina es un puntazo y el bar de la misma con mojitos aun mas. Cama muy comoda, silencioso, ambiente tranquilo y trabajadores muy amables y serviciales. El desayuno bueno, la bolleria es limitada pero hay bacon, revuelto, salchichas. Muy bien. La cena exquisita, precios adecuados, grandes cantidades y comida casera. Todo muy rico. Flan casero exquisito.
Es una casa enorme, antigua. La gente muy amable y atenta. Suelos de madera y alfombras, no tiene ascensor, habitaciones y baños limpios. Desayuno bien, normal. Las. Amas estaban separadas en vez de ser una sola. El sitio es muy bueno, en medio del pueblo y cerca del parque
Es un hotel con el encanto de su pasado. Perteneciente a la antigua nobleza portuguesa ensalza su historia. Es acogedor y su personal también da un toque familiar a su llegada. Su relación calidad precio está muy acorde para poder disfrutar de él con más apetito. Solo un pero y es que el desayuno aunque bueno el la estancia donde se ubica queda algo corto si todas las habitaciones bajan al mismo tiempo tal y como nos ha ocurrido. Por lo demás lo recomiendo.
"Las de la primera planta están más cerca del parking y no hay que andar subiendo tantas escaleras."Leer la opinión completa
"El Sr. Alegre te acompaña a visitar las habitaciones disponibles para que puedas elegir la que más te guste.¡Todo un detalle!"Leer la opinión completa
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