Dentro de la amplia oferta de alojamiento en la playa de Ngapali, optamos por este hotel y no nos equivocamos. Situado en la mejor zona de la playa, decorado con un gusto excelente, tiene diferentes villas con privacidad total. A destacar la limpieza de las habitaciones y en las instalaciones. La piscina común muy limpia y tranquila. El servicio es inmejorable, siempre pendiente de todo con una sonrisa, (gracias por tu hospitalidad Anthony). Desayuno a la carta junto al mar. Restaurante con especialidades locales. Turndown service. Servicio de recogida y traslado al aeropuerto incluido. Volveremos a "nuestra casa en Ngapali Beach".
Este es un complejo en la playa bellísima de ngapali a unos 15 min en auto del aeropuerto. Hay mucho espacio entre las villas y un bar restaurante con vistas preciosas al mar. Todo muy bien mantenido, verde con materiales de buena calidad. Servicio excelente profesional y amable. Cocina creativa y deliciosa. Vamos a volver
Tiene una playa espectacular con arenas blancas y puedes andar unos kilómetros viendo otro hoteles en la misma playa con muchísimas palmeras. Incluso al final a la izquierda está los pescados secándose y los pescadores trabajando. La piscina principal del hotel está genial, temperatura perfecta y da la sensación de estar bañándote en medio de una selva. La limpieza es muy buena, nunca he estado en un hotel tan limpio. El hotel tiene muchísima vegetación y jardines muy bien cuidados. El transfer del aeropuerto al hotel se hace en un ‘autobús’ por así decirlo de madera al aire libre, pero con sombra; un vehículo muy típico aquí y te da un aire a la tradición de aquí. La comida no está mal pero debería de haber más variedad, tanto en la comida como en la cena aunque también hay restaurantes a lo largo de los dos kilómetros de playa. El desayuno esta muy bien, es buffet y a la carta; en el buffet hay bolleria recién hecha espectacular y mermeladas artesanas buenísimas, como eso mucho más El personal es muy amable y muy servicial, siempre tienen una sonrisa en la cara. Cada villa tiene sus tumbonas y sombrillas reservadas en la playa por lo que no tienes que preocuparte de nada, hay una banderilla que puedes clavar e la arena para pedir algo de beber o comer. Lo único malo que hay en el hotel aparte de la variedad de comida, es que las piscinas de las villas están bastante frías, sin embargo la piscina principal como digo antes, está perfecta. Volveré. …
Estuvimos alojados en una villa con piscina privada junto a la playa, es una zona paradisíaca respetando el entorno y la cultura local de un pueblo de pescadores muy cercano, perfectamente integrado en la naturaleza, la playa es muy bonita, incluso pudimos ver almejas en la orilla y cangrejos que salían por la noche, la villa era preciosa, con vistas al mar incluso desde la ducha, decorada con gusto exquisito, desayuno con todo tipo de frutas tropicales, platos a la carta, productos difíciles de encontrar en Myanmar como quesos, aceite de oliva, embutido, cruasanes, todo ello en una terraza frente al mar. Tumbonas y sombrilla propias para cada villa en la playa, con servicio en la propia tumbona. Nos recogieron en el aeropuerto y llegamos un poco antes de la hora de entrada, nos ofrecieron unas toallas para que pudiéramos disfrutar de la playa hasta la hora de entrada y nos abrieron el spa para poder cambiarnos, fueron unos dias en el paraíso para acabar un viaje inolvidable. Todo ello gracias al gran trabajo y dedicación del gerente Gilles, que se encargaba personalmente de todos los detalles, siendo el primero en ponerse a recoger hamacas cuando comienza la tormenta o de estar atento a cualquier despiste de los camareros que pudiera ocurrir en el desayuno, llegó a traernos lo cubiertos uno de los dias al ver que no nos los habían puesto, hablaba español perfectamente, hacía sentirse como si estuvieras en casa.…
Nos quedamos en este hotel cinco días en la mejor villa que tienen. the Villa. Lo mejor la habitación, que es espectacular en cuanto a decoración y comodidades y se encuentra a pie de playa. No obstante, el servicio de restauración del hotel es terrible. La comida no sólo es cara si no que es mala. Intentan hacer algo sofisticado, pero no llegan a dar nada bueno. El desayuno, si te toca a la carta, tampoco es nada del otro mundo. Lo mejor la fruta y el yogurt. El servicio de limpieza da las habitaciones bastante básico, algo increíble para haber pagado 350 dólares por noche.
"Todas las Villas tienen vistas al mar, algunas parcialmente y otras con piscina particular."Leer la opinión completa
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