Consejos en Roma que no había leido antes
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Acabamos de aterrizar de Roma y a pesar de que antes de partir habíamos leído muchos post’s, consejos, foros,… nos hemos encontrado muchas cosas que no sabíamos o no eran correctas del todo y por ello os las dejo aquí a modo de resumen:

- No te asustes si ves que se pelean los romanos, igual que empiezan una discusión por nada, se termina igual, sin repercusiones, y seguramente veras muchas en el transporte público.

- Igual que las discusiones, son las tormentas, empiezan de la nada, cae un buen chaparrón y terminan como si no hubiera pasado nada.

- Leímos que los billetes de bus se compran en cualquier sitio que veamos un cartel (saliente azul, tipo las cruces de las farmacias) que ponga “T”. Eso no es correcto, la T es de tabacci (tabaco) y no de Ticket, que casualmente suelen vender también billetes, pero no siempre. Nosotros nos encontramos con máquinas expendedoras de tabaco con el cartel, pero que no se pueden comprar tickets

- Leímos que la gente se cuela en el trasporte público, y no es verdad. El billete lo validas (lo que aquí hacemos con las máquinas de “marcar”) solo una vez, la primera vez que entras y ahí te marca hasta cuando es válido ese billete. En el caso de los billetes simples, puedes hacer trasbordo hasta 100 min en bus (la hora que marca cuando lo validas) y sirve para una sola vez en el metro.

- No os dejéis engañar por el bono bus de un día, no lo usaréis ya que llegaréis andando a casi todos los puntos de interés desde el anterior. Solo si un día tenéis planeado ir a sitios muy lejos unos de otros se puede mirar un bono 24h, pero hay que hacer muchos viajes para amortizarlo. El billete simple cuesta 1.50€ (100min de uso) y el de 24h cuesta 7€ (24h desde la validación)

- Al entrar al bus, más vale que os agarréis fuerte hasta que se pare por completo, aceleran y frenan como si fueren los protagonistas de “Fast & Furious.

- El agua, asunto muy importante. Hay fuentes por toda la ciudad con grande caños de agua fresca para poder rellenar vuestras botellas. Ojo, he dicho por toda la ciudad, a la que entras dentro de recintos de monumentos, foros romanos, palacios… es más difícil encontrarlas. También hay muchos vendedores ambulantes que te venden el agua pequeña a 1€, igual de precio que en las tiendas de souvenirs (Comprueba que el precinto de seguridad de la botella esté intacto).

- Los pasos de peatones son un tema complicado; si tienen semáforo, hay que darle al botón y en cuanto se ponga verde, correr, ya que duran muy poco tiempo. Si no tienen semáforo hay que salir con decisión (pero con cuidado), los conductores no se paran ni para dejarte pasar ni mientras pasas, te rebasan.

- Si tienes una minusvalía y puedes acreditarla, ve a cualquier trabajador del monumento donde estés y dile “io sonno disabile” y le enseñas tu acreditación, en un momento te indican por dónde ir, entraréis sin colas y gratis tú y un acompañante, pero pasando por taquilla para que te den el ticket a coste cero. (los monumentos que pertenecen a la iglesia solo te saltas las colas)

- Nosotros buscamos por internet dónde comer, dónde cenar, los helados,… al final, nos dejamos llevar por nuestra intuición. De todas las heladerías que hemos probado, la mejor (a nuestro gusto) y además la más barata (la variedad de precios está desde los 2€ a los 5€) la podéis encontrar detrás de la escalinata que hay frente la Torre Trajana, se llama “Gelateria alla scala”. Y dónde mejor hemos comido por precio, en “Café Pasticceria Vacanze Romane” (Piazza d'Aracoeli, 9, 00186 Roma RM, Italia) que está cerca de San Marcos. Otro buen sitio que hay de todo y aún siendo un poco más caro está muy bien es “il mercato Centrale” en la estación de Termini. Hay como las paradas de nuestros mercados, pero cada una es un tipo de comida (desde pizza hasta ramen) y en el centro hay mesas y sillas para comer.

- En general, la gente con la que te encontrarás habla español o lo intenta, son muy amables y ponen mucho interés en entenderte y hacerse entender.

- En cuanto a los robos, nosotros no hemos tenido ningún problema, no deja de ser una ciudad grande como Madrid, Barcelona o Sevilla, así que si estás acostumbrado a ir por esas ciudades, es lo mismo.

- Hay muchas calles que te pueden asustar por los grafitis, los olores, las tiendas,… pero cuándo has pasado por unas cuantas ya no te das ni cuenta.

- De igual modo cuando ves al ejército armado por todas partes, al principio asusta, pero luego te acostumbras.

En general, creo que no me dejo nada y espero que estas cositas os sean de ayuda y tengáis un fantástico viaje por la ciudad eterna.