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16 - 21 de 912 opiniones
Escribió una opinión el 2 de junio de 2015

Es un hotel muy tranquilo, una magnífica piscina y zona para tomar una copa a gusto. Esta alejado de la zona de playa pero en automóvil se pueden visitar pueblos costeros cercanos muy bonitos. Buena cocina con restaurante autoservicio. personal muy amable y servicial. Habitaciones amplias y bien cuidadas(limpias). Es un hotel horizontal y dispone de un pequeño jardín compartido en la parte posterior de la habitación y aparcamiento para el vehículo cerca de la habitación. Dispone de una zona de esparcimiento para tomar cafe, copas(según la hora), con juegos de esparcimiento pantallas de tv de gran tamaño y actuaciones en directo. Un lugar para escaparse con tu pareja a buen precio.

Consejo sobre habitaciones: Elegir habitaciones cercanas a recepción que están más cerca de las zonas de servicios.
Fecha de la estadía: noviembre de 2014
  • Tipo de viaje: Viajó con amigos
    • Ubicación
    • Calidad del descanso
    • Servicio
3  Agradécele a Manuel M
Esta es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
Escribió una opinión el 20 de enero de 2015

Ésta es la tercera vez que vengo a este hotel y salgo bastante contenta.

Reservé por la mañana para entrar por la tarde, una habitación romántica que decoraron con pétalos, una rosa, bombones y una botella de vino espumoso, además de una cesta de fruta. Es un hotel muy largo y por eso puedes entrar con el coche y aparcar frente a tu habitación ya que en las llaves que te dan hay una copia para la puerta lateral por la que puedes recortar camino del largo pasillo que hay.
Una vez en tu habitación encuentras una mininevera desenchufada bastante vieja que da una pinta regular. Nos encontramos un hervidor de agua con unas tazas y una tetera pero sin té y en ningún sitio decía donde pedirlo, un pequeño fallo por parte del personal.
La habitación preciosa, con bañera y el wc en un apartado con puerta dentro del baño. Tiene también un pequeño patio con una mesa y dos sillas, para mi gusto muy cuco todo aunque un poco viejo.
El comedor está bien, aunque te clavan por las bebidas en la media pensión y el personal bastante amable. Como hacía frío no hemos podido probar la piscina.
Es un hotel a las afueras, con que tienes que llevar coche para ver los alrededores, pero si buscas un hotel tranquilo fuera de población es lo ideal.
Las pegas: el colchón muy duro, nos hemos levantado tiesos como tablas, pero muy bien que fuera largo y de matrimonio (nada de dos camas unidas); el aparato de aire hace mucho ruido y no pudimos ponerlo durante la noche para calentar la habitación pero no hemos pasado frío.

Por el precio está bastante bien.

Consejo sobre habitaciones: Para una pareja escoger la habitación romántica, es preciosa.
Fecha de la estadía: enero de 2015
  • Tipo de viaje: Viajó con familia
    • Calidad/precio
    • Calidad del descanso
    • Servicio
1  Agradécele a rociomsc
Esta es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
Escribió una opinión el 21 de agosto de 2014

2 adultos y niño de 7 años, media pensión. Estancia de tres días para asistir al Aquashow y Zoomarine.

En general bien, mobiliario básico antiguo pero de correcto funcionamiento. (Hb. 125)

La limpieza de la habitación al recibir la llave perfecta. Tras la segunda noche solicitamos su ordenado y limpieza, y aunque dejamos todo recogido en el armario y las maletas observamos que se limitaron a hacer las camas, olvidando barrer y limpiar suelo y baño.

Ubicado bastante cerca de Aquashow y a 30-40 min. de Zoomarine (lo que buscábamos). Quarteira a 5 min. Faro a 10-15 min.

La habitación con servicios básicos:
frigorífico-nevera, plancha y tabla, TV pequeña y arcaica (en esp. solo C.Sur).Cama con colchón de muelles bastante incómodo, almohadas super delgadas
y pequeñas. Sofá-cama poco confort. Terraza discreta con mesa y dos sillas, lo suficiente. Baño bastante antiguo pero todo funciona correctamente.

El servicio correcto. Precios bastante caros en bebidas que hay que pagar con la cena.
En calidad-precio no puedo comparar, viajamos poco.

Fecha de la estadía: agosto de 2014
    • Calidad/precio
    • Ubicación
    • Habitaciones
    • Limpieza
    • Servicio
Agradécele a ordenalfabetixs
Esta es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
Escribió una opinión el 2 de junio de 2014 mediante dispositivo móvil

Un hotel alejado de la playa. Bastante antiguo aunque muy limpio y con un laberinto de pasillos para llegar a las habitaciones. La comida del buffet de escasa variedad y no para tirar cohetes. Los empleados bastante secos. No repetiría.

Fecha de la estadía: junio de 2014
Tipo de viaje: Viajó con amigos
1  Agradécele a evamariapareja14
Esta es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.
Escribió una opinión el 29 de marzo de 2014

Hace unos dos meses que visité el hotel con mi familia y a continuación les doy los detalles acerca de mi estancia en el Pinhal do Sol:

UBICACIÓN: a pesar de las numerosas críticas que leí en Internet antes de visitar llegar a Quarteira acerca de lo complicado que era encontrar el hotel, decir que para mí, es el complejo que más fácil me ha resultado ubicar. Las señales indicativas de lugares y de tráfico en Portugal son mucho mejor (y mucho más grandes) que en España. Nosotros pusimos el GPS dirección Quarteira y lo quitamos antes de llegar porque no nos localizaba la calle donde está ubicado el hotel, es decir, este no nos hizo falta una vez cruzada la frontera.
Desde el desvío de la A-22 a Quarteira, solo hay que seguir las indicaciones hacia donde indique Quarteira, nada de Quatro Estradas, ni Loulé ni Faro. Una vez se siguen las indicaciones hacia esta población, y pasados unos cuantos metros desde el desvío, se ve un parque acuático bastante grande. Ya situados ahí, hay una calle que gira a la izquierda, y se ve un pequeño cartelito del hotel. Solo hay que seguir esa calle y llegaréis al hotel.

RECEPCIÓN: para nosotros, desde un primer momento, íbamos un poco asustados porque no entendemos nada de portugués, pero por fortuna, la recepcionista que nos atendió sabía defenderse con el español. Creo que era la única persona del hotel que podía entablar una conversación fluida en este idioma. Sin embargo, el hecho que no se hablara español en Pinhal do Sol tampoco nos resultó una molestia. La recepción era acogedora, pequeñita y estaba, en su momento, decorada con elementos navideños.

HABITACIÓN: nosotros solicitamos una habitación familiar y la verdad es que la que nos dieron era bastante amplia. Tenía dos camas individuales y una de matrimonio, separadas en distintas estancias. Las primeras horas que estuvimos en el hotel pasamos bastante frío, porque la habitación, al ser tan grande, y el aparato de calefacción, al tener tan poca potencia, no calentaba demasiado rápido. Tenía un baño antiguo, pero funcionaba bastante bien. También leí muchas críticas de que no llegaba el agua caliente a la ducha, pero a nosotros eso no nos ocurrió. Había un radiador calefactor en el baño. En la estancia principal había una mininevera, un sofá, un sillón, y una TV de aproximadamente 14", que solo tenía un canal en español (Canal Sur). La habitación disponía de un hervidor de agua (podías solicitar té por 50 cent.) y plancha. Lo que no me gustó mucho de esta es que tenía muy malas vistas (hacia un campo bastante abandonado), que la puerta de entrada no era muy segura (podía ser forzada con facilidad) y que las almohadas estaban consumidas por el tiempo, es decir, estaban planas como una tabla de madera.

INSTALACIONES: el complejo hotelero en sí es bastante grande. Se divide en dos partes: la de las habitaciones, y la de ocio (restaurante, piscina). Desde la habitación que se nos asignó teníamos que caminar a través de interminables pasillos durante por lo menos seis o siete minutos para llegar hasta el restaurante. Había otro camino para reducir el tiempo, que era salir a la intemperie, pero en invierno era esa la cuestión. El hotel tenía dos plantas, y solo hay dos ascensores al lado de recepción. Para nosotros no era inconveniente subir escaleras (estábamos en la segunda planta), para llegar a nuestra habitación.
Se puede dejar el coche en el gran espacio del que dispone el hotel para ello, y también hay posibilidad de dejarlo cubierto bajo una especie de soportales.
La piscina era pequeñita, y no había mucho espacio para las hamacas.
El restaurante y el bar también era pequeño, pero en invierno, como había muy poca gente en el hotel, se estaba muy tranquilo.
Una cosa que no me gustó fue los gigantescos badenes que nuestro coche tenía que soportar al entrar o salir del hotel.

COMIDA: nosotros disfrutamos del régimen de todo incluido, y en mi opinión, es una buena opción porque los restaurantes son bastante caros en Portugal y sale rentable por lo que contaré a continuación.
El buffet no es tal, simplemente es un restaurante en el que hay muy poquita variedad de comida y no te la puedes servir tú mismo, sino que el chef es quien te la sirve. Yo creo que eso lo hacen para que la gente no repitiera plato ni escogiera varias veces de la misma comida, ya que no volvían a reponer. El chef es quien te recomendaba qué comer y te echaba en el plato la proporción que el veía conveniente, no tenías posibilidad de elección. Esto no lo he visto nunca en ningún hotel y la verdad es que no me agradó mucho. Eso sí, la comida era bastante buena.
Los desayunos, que eran muy repetitivos, estaban enfocados principalmente al turista inglés, porque solo había huevos fritos, alubias, tomates, manzanas y poco más. Los zumos estaban asquerosos. Para comer (a la hora que nosotros acudíamos siempre estábamos solos en el restaurante) sí había "variedad", todos los días cambiaban de menú, aunque había cosas menos elaboradas que en la cena, y aquí sí, te podías servir tú mismo. Las sopas y cremas estaban muy buenas. Por las noches sí había gente, el chef era quien te servía y la cena estaba muy buena.
Respecto a las bebidas: en la comida y en la cena era obligatorio pedirse algo. La botella de agua, una simple botella de agua de 0,15€ que el responsable del hotel compraba horas antes en el supermercado LIDL que había al lado del hotel, junto con la bollería del desayuno (lo digo porque así lo vimos), costaba la friolera de 2,5€. Por eso digo que el TI sale rentable.

BAR: era un bar acogedor, aunque muchas veces hacía frío porque no ponían la calefacción. Había un billar pequeño y un futbolín. El horario del TI de bebidas acaba a las 22:00 horas. Cuando llegamos el primer día sobre las 16:30 hora portuguesa, comimos unos sándwiches de jamón y queso, porque a esa hora, solo ofrecían esos. Las demás variedades, en un primer momento, se elaboraban hasta las 15:00. Al siguiente día salimos del comedor antes de las 15:00 y pedimos unos sándwiches para las niñas, y con mala cara nos los hicieron. Sin embargo, al tercer día, llegamos al bar alrededor de las 14:45 y se negaron a hacer los sándwiches que habíamos pedido, porque habíamos llegado después de las 14:30 (habían escondido el cartel en el que ponía que el horario de los sándwiches terminaba a las 15:00). Ese día nos aguantamos, pero al siguiente, que también se negaron porque decían que habíamos comido en el comedor antes de acudir al bar, les discutimos sacando el papel donde ponían el horario y nos los sirvieron refunfuñando.
Las bebidas que servían, por lo menos el refresco de naranja, estaba bastante malo. No eran marcas conocidas, sino marcas locales.
Los camareros eran bastante amables, a excepción de la mujer con gafas que se negaba siempre a elaborar los sándwiches.
En el restaurante hay WIFI gratis y animación algunas noches, solo hubo karaoke y música en vivo.

ALREDEDORES: Portugal es muy diferente a España, se ve que hay todavía bastante pobreza por algunas zonas. Sin embargo, cerca de Quarteira hay varias urbanizaciones millonarias que no aparentan estar en este país. Son la urbanización Quinta do Lago, Vale do Lobo y la que hay en Vilamoura, donde se ubica el gran hotel Hilton. Recomiendo visitarlas, hay un gran contraste.
Otra visita indispensable es el Cabo de San Vicente (3 horas en coche ida y vuelta desde hotel por la A22). También recomiendo visitar Lagos, Loulé, Albufeira, Quarteira, Vilamoura, Tavira, Portimao y Faro, ya que hay cosas muy bonitas.

OPINIÓN GENERAL DEL HOTEL: lo recomiendo a todo al que vaya al Algarve unos cuantos días sin gastarse demasiado. Volvería , pese a sus peros, cosa que todos los hoteles tienen. Está bien ubicado, se come bien, las instalaciones están bastante bien, es muy tranquilo y es asequible para los servicios que ofrece. Lo que sí deberían mejorar es esa tacañería al ofrecerte los servicios que has pagado, aunque viendo lo caras que son allí las cosas y el nivel de vida que tienen los portugueses, es ciertamente comprensible.

Fecha de la estadía: enero de 2014
  • Tipo de viaje: Viajó con familia
    • Calidad/precio
    • Ubicación
    • Calidad del descanso
    • Habitaciones
    • Limpieza
    • Servicio
3  Agradécele a Viajero_Nacional
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